
21 Jul Me divorcio, ¿y la casa?
Un divorcio conlleva en muchas ocasiones una situación complicada por culpa de uno o varios inmuebles. En el tema de niños u otros no me meto porque no es mi tema, pero en el del piso si. Hay ocasiones en las que la decisión está en manos del juez, ahí poco que decir, pero hay otras en las que se puede uno deshacer de propiedades compartidas con tu nuevo peor amigo o amiga
En esta situación es vital el trabajo de un buen asesor independiente, que no vaya con ningún «equipo», que deberá mostrarse por una parte frío como un pistolero centrado en el negocio, y por otra sensible al contexto de conflicto que rodea la gestión de venta. Negociar precios y condiciones es difícil, hacerlo además entre ex parejas cabreadas, imposible.
Hay que aislar el negocio del resto de problemas, una vez tomada la decisión se trata de ver únicamente el objetivo económico y que hay que cerrar una puerta. Generalmente ese cierre, incluso para la parte más reacia, dolida o que más difícil lo pone, supone una liberación, y no digamos si encima de quitarte ese problema te llevas un buen dinero en el bolsillo que te permite comenzar de nuevo más ligero o ligera de equipaje.
Así que mi sugerencia en estos casos es, sé egoísta y piensa solo en ti, quítate el piso de encima lo antes posible y empieza a disfrutar.
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